Pedro Poggio Capote
En 1667 se fundó en el templo del antiguo convento dominico de San Miguel de las Victorias la Cofradía de Jesús Nazareno. Esta confraternidad tenía como fines la caridad y organizar los cultos a la imagen del Jesús camino del Calvario. Era, asimismo, la titular de los pasos de San Juan Evangelista, Jesús Nazareno y Nuestra Señora de los Dolores, imágenes que procesionaban en la tarde del Miércoles Santo, después de la celebración eucarística en el templo dominico. Las tres tallas salían en procesión por diferente recorrido (por un lado el Nazareno, por otro itinerario la Dolorosa y el apóstol) para encontrarse en la plaza de España donde se escenificaba el popular «Punto en la Plaza». Por medio de esta ceremonia se rememoraba el encuentro de Jesús con su madre en las calles de Jerusalén. El Nazareno iniciaba su recorrido desde el templo de Santo Domingo. Una vez en la antigua plaza conventual, transitaba por las calles San Telmo, Sol, Virgen de la Luz, Blas Simón, O´Daly, plaza de España. A su vez las imágenes de la Virgen y San Juan fijaron su itinerario por Virgen de la Luz, Vandewalle y Pérez Volcán. Poco después se producía el encuentro en la plaza de España, donde San Juanito el alcahuete (nombre que recibe de los niños el fiel discípulo en la capital insular) tras encontrarse con Jesús corría apresuradamente a comunicarle a la Virgen que había visto a su hijo coronado de espinas y con la cruz a cuestas.
Cuando finalizaba este entrañable acto el cortejo entrada en la parroquia de El Salvador donde se reorganizaba para visitar el resto de templos principales de la ciudad. Así, la procesión continuaba por las vías Pérez de Brito, Cruz del Tercero, plaza de San Francisco (entrada en la iglesia del mismo nombre), Baltasar Martín, Santa Águeda, San Vicente de Paúl (visitando la capilla del Hospital), Ramón y Cajal, Lomo de Mataviejas, Dr. Santos Abreu, Pérez Volcán, Vandewalle, San Sebastián, Virgen de la Luz y, de nuevo, plaza de Santo Domingo y entrada en el templo de partida. En la actualidad la procesión mantiene este trazado, pero con una modificación, dado que ya no realiza la entrada en la iglesia de San Francisco.
Las imágenes de Jesús Nazareno y Nuestra Señora de los Dolores (1841) son obras del escultor orotavense Fernando Estévez del Sacramento, mientras que la efigie de San Juan Evangelista (1842) es obra del artista grancanario Manuel Hernández, apodado «El Morenito».
El Nazareno procesiona sobre unas espléndidas andas doradas de estilo barroco. Sobre la misma, uno en cada de sus esquinas, lleva cuatro ángeles labrados en Cuba portando en sus manos elementos pasionistas. La túnica que viste al Nazareno es de origen andaluz, bordada en oro sobre terciopelo morado, de talleres gaditanos o sevillanos, donada en 1771 por Cristóbal Pérez Volcán. La Virgen procesiona sobre un maravilloso trono dorado realizado en Francia y viste de riguroso luto.
En 1865 se renovaron e imprimieron los estatutos de la Venerable Hermandad de Jesús Nazareno. El resultado de esta iniciativa fue estampado en la Imprenta el Time de Santa Cruz de La Palma. En dicha normativa aparece la confraternidad denominada como Venerable Hermandad de Jesús de Nazareth. En sus páginas quedaban claro los propósitos fundamentales de la misma. Por un lado, se incluían las aptitudes típicas y genéticas de un buen cofrade y por otro, las concretas y especificas: el sostenimiento de la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz y el ejercicio de las obras de caridad entre los hermanos y el prójimo. Esta confraternidad se caracterizaba en su indumentaria por la uso de una opa de seda violada, mantenida desde sus orígenes. La Venerable Hermandad adquirió en el año 1870 un precioso estandarte de terciopelo violeta con rico bordado en oro que continua procesionando.
A principios del siglo XX, la Venerable Hermandad de Jesús de Nazareth desapareció. Durante la segunda mitad del siglo XX, en los años setenta, un grupo de personas intentaron refundar la Venerable Hermandad. Estas personas contaban con el beneplácito del párroco del Salvador, Manuel González Méndez, pero la iniciativa no llegó a formalizarse canónicamente.
En cambio, en 1987, se creó por un grupo de jóvenes en el seno de la parroquia de El Salvador la Cofradía de El Santo Encuentro, heredera de esta hermandad. Este grupo de jóvenes tenían una motivación común, que era promover el culto público a Jesús Nazareno, Nuestra Señora de Los Dolores y San Juan Evangelista. Desde sus orígenes la confraternidad se dividió en dos secciones claramente diferenciadas. La masculina, revestida con capa y capuchón rojo y túnica blanca acompañaba a la imagen de Jesús Nazareno. Sin embargo la sección femenina procesionaba con Nuestra Señora de Los Dolores y se revestía con capa y capuchón azul y túnica blanca. Por clara influencia del resto de las cofradías penitenciales de Santa Cruz de La Palma ambas secciones portabas durante los recorridos procesionales diferentes elementos de la pasión (guión SPQR, cruz pendón, cartel INRI, estandartes, cruz acostada, empalado, cojines con elementos de la pasión, etc.).
Desde el año 2006 la Cofradía de El Santo Encuentro ha formado una Junta de Gobierno con nuevas ideas y con ganas de trabajar. Claros ejemplos de este entusiasmo han sido la unificación del hábito de penitente estrenado en la Semana Santa ese mismo año (túnica morada, capa beige, capuchón rojo de terciopelo y la medalla de la hermandad). Al año siguiente, 2007, se estrenaron cuatro esplendidos faroles realizados de manera artesanal, con el único fin de escoltar al primer sagrario de la cristiandad, la Virgen María. Dichas luminarias son copia de unos antiguos faroles que se encuentran muy deteriorados en la Parroquia Matriz de El Salvador y que se utilizaban para acompañar al Santísimo en la procesión de la mañana de Pascua. En 2008, la confraternidad bendijo en la celebración eucarística del Martes Santo una nueva cruz pendón. Esta cruz lleva en su crucero un relicario que en su interior posee una astilla de tea procedente del pino de Santo Domingo de Fuencaliente y tres reliquias de santas, Santa Teresa de Jesús, Santa Rita de Casia y Santa Angela de la Cruz, como recuerdo de las caídas de Cristo.
En la actualidad, la disposición de la Cofradía de El Santo Encuentro en la procesión del Nazareno la abre el estandarte INRI de la Venerable Hermandad de Jesús Nazareno, a este le acompañan dos ciriales de plata pertenecientes a la Parroquia Matriz de El Salvador. A estos elementos le sigue el guión SPQR, realizado en terciopelo violeta y bordado en oro. La cruz pendón es la siguiente en el cortejo y va acompañada de dos ciriales de madera. Este elemento abre la sección más importante de la cofradía dentro del desfile, formada por los hermanos de luz que dispuestos a ambos lados de la calle portan en sus manos unas cruces, símbolo de la pasión. En el medio de esta sección, un cofrade porta en sus manos un cojín de terciopelo rojo que contiene una corona de espinas.
En el presente año, la cofradía cuenta en su junta de gobierno, con un hermano mayor-presidente, un hermano menor-vicepresidente, un tesorero, una secretaria y cuatro vocales (una mujer y tres varones). En 2006, la cofradía reunida en una asamblea ordinaria, presentó y aprobó, por mayoría absoluta, nombrar Hermano Mayor de Honor a Enrique Luis Larroque del Castillo-Olivares, descendiente de la familia Vandewalle, linaje que ha estado muy vinculada a la procesión del Nazareno. Asimismo, la cofradía cuenta con la colaboración del diseñador Juan Luis Curbelo Pérez para el asesoramiento artístico.
Esta cofradía procesiona desde la iglesia de Santo Domingo el Miércoles Santo y el Viernes Santo en dos ocasiones, la primera en el vía crucis penitencial del Cristo de Las Siete Palabras que sale a las siete de la mañana desde la parroquia de El Salvador, y por la tarde en la magna Procesión del Santo Entierro que sale desde el mismo templo a las siete y media de la tarde. Además de las manifestaciones públicas, la cofradía conserva sus cultos mensuales en el templo de Santo Domingo.
Por último, es necesario subrayar que desde principios de 2007, la cofradía ha comenzado el proyecto de refundirse con la Venerable Hermandad de Jesús de Nazareno, dado que esta joven cofradía es la legítima heredera de esta hermandad, titular durante más de dos siglos de esta procesión. En la actualidad contamos con el beneplácito de la autoridad eclesiástica de la parroquia de El Salvador y del vicario general de La Palma.
[Publicado en: Suspiros de Aliento, boletín informativo nº 3, año 2008, Cofradía del Santo Sepulcro, Parroquia Matriz de El Salvador, Santa Cruz de La Palma, Canarias]